sábado, 23 de diciembre de 2017

Paper for a faster level design

This is a simple process that requires some learning, but may result in much faster level deployment:

1st: Using Entidad 3d, we design and test playability of the levels and overall design. It's quick to design and to preview, without too much hassle of details.
1.5: Create a common materials library for both entidad 3d and Blender

2nd: Exporting to 3ds and importing into blender, overriding materials from Entidad 3d with the blender ones, it's important to note that they must be the same texture and proportion.

3: Fix the double vertex issue using the following script:
import bpy
import bmesh

context = bpy.context

distance = 0.0 # remove doubles tolerance.
if True: #def execute(self, context):

    meshes = [o.data for o in context.selected_objects
                      if o.type == 'MESH']

    bm = bmesh.new()

    for m in meshes:
        bm.from_mesh(m)
        bmesh.ops.remove_doubles(bm, verts=bm.verts, dist=distance)
        bm.to_mesh(m)
        m.update()
        bm.clear()

    bm.free() 

4: Add physics and ornate objects

miércoles, 16 de agosto de 2017

Forward into...

Te encuentras varado en tu isla de inseguridades, naúfrago de un futuro incierto. Sabes bien que de algún modo saldrás, pero a la vez sientes cómo te sofocas en angustia. No hay nada que se pueda hacer para remediarlo.

Sabes que todo a lo que estás acostumbrado ha cambiado y que tienes que abstenerte al futuro que se viene, pero aún así te aferras al antes, a la costumbre y a todo lo que te gusta.
No hay remedio.

Sólo el tiempo puede hacer que lo que hoy haces como parte de aquello por lo que luchas a acostumbrarte se convierta en una nueva costumbre, un nuevo hábito; y sin embargo, el sindróme de abstinencia a las costumbres te ataca con su hoja de imponente filo y tú no sabes qué hacer. Si simpemente tratar de conservar la calma y seguir adelante o tomar las viejas costumbres e intentar imponerlas en tu nuevo mundo.

Aún así, sabes que no estás solo del todo, y eso está bien, porque sabes que estarás bien.

jueves, 27 de julio de 2017

De aquellas sombras

En ocasiones, cuando me privo de la luz que hace posible la mirada, suelo ver las cosas más nítidas del mundo, con mis ojos bien abiertos veo caleidoscopios de rostros carcajeándose y burlándose, espirales de cristales azules que parecieran querer acariciar mi piel con delicadas caricias; pero de un momento a otro se transforman en negras y rojas púas cuyo afán es rasgar mi piel.

Es entonces cuando veo los acertijos que las calles suelen susurrar, encrucijados laberintos de luces que piensan que voy a huir. Las palabras que se forman en las gotas que caen del cabello de alguna persona que ha estado corriendo en la lluvia, cuyo cuerpo se conforma únicamente de los peatones que siguen todos un mismo camino; parado únicamente con un pie en la acera de concreto caliente, que deja en vapor a la gota que intenta apaciguarle.

Sigo el vapor con la mirada que no ve nada y contemplo las mil y un sonrisas sin ojos que aparecen y desaparecen ante mí, un auténtico desfile de perlas blancas burlonas, que de momento dejan la escena para darle paso a un sin fin de ojos que clavan su mirada en mis entrañas, queriendo descifrarme, cada uno por su propia cuenta y con sus propios métodos, pero todos al mismo tiempo; me juzgan, me leen línea por línea, releyendo entre líneas para ver si encuentran algo que les diga que encontrarán lo que buscan.

Es entonces cuando veo las luces de neón que alumbraban mi camino volverse frías esferas rojas de piedra, cuyo brillo inexplicable me produce mareos. Sólo en ese momento logro comprender que los ojos siguen ahí con todo y sus sonrisas, se mofan de mí y de lo que han hallado.

Callo. No hay más opción. No puedes razón con las criaturas que viven en la penumbra absoluta.

Entre las risas inaudibles y las paredes de tiniebla, logro ver los agujeros en el techo, las luces que se cuelan en la delgada capa que separa el exilio de mi sentido de la extraña realidad, empiezan dos, pero a cada momento proliferan como si alguien hubiese aventado estrellas a mis ojos. Pero lo compruebo, sólo están en mis ojos.

martes, 28 de marzo de 2017

El hielo

Aún lo recuerdo. Me encontraba sentado en el viejo sillón de cuero que tanto me había resistido a tirar desde hace años.
Mis manos temblaban levemente, el frío de la habitación era petrificante. Sólo esperaba que el Dr. D. prendiera la calefacción.

Estaba absorto en mis pensamientos, con una pizarra al frente; las ecuaciones sin solución daban vueltas a mi cabeza, llevándome a diferentes callejones sin salida, cada vez más lejos los unos de los otros.
No podía concebir la idea de tener un sólo error de cálculos. No existía margen de error.
De modo que continué analizando la pizarra, mientras los callejones sin salida parecían aumentar, simplemente cada salida parecía sólo el principio de otro muro, de otra imposibilidad teórica.

El Dr. E. seguía de pie frente a la ventana, intentando encontrar algo en la fría superficie de la pizarra que nos indicase que estuviéramos cerca de la respuesta.

Las luces comenzaron a fallar de la nada. La energía se iba y regresaba, como si hubiera decidido balancearse en un columpio y darnos luz sólo al estar al frente.
No había razón, no. No había razón para perder la razón.
El Dr. E. seguía parado, frente a la ventana, parado.
Tenía entre las manos la respuesta, la respuesta que resbalaba, que se negaba a ser la respuesta.
Y yo, yo tenía un bloque en las manos, un bloque, de mis manos caía.
Tenía, el bloque, el suelo.
Y el suelo lo deshacía, que se rompiera, decidía.
El Dr., D., volvía. La calefacción venía.
No había, de cualquier modo, algo de frío ya en el cuarto, de modo, que el cuarto sólo estaba a un cuarto, de la caldera estaba el cuarto.
De aquellos días, el frío no tenía. Sólo recuerdos, del día quedaban.

La respuesta. La respuesta había llegado. Por la puerta había entrado, saludo cordial concedido por tan extraño visitante, de una respuesta, cual número, cual ecuación se decía.

Era el número, la ecuación o la constante, la buscada quién encontraba, a tres personas, de ciencia, de personas de ciencia hablaba.

En horror, la respuesta en la pizarra se convertía.
De la pizarra, el número escapaba.
El número, de nuestras mentes salía.
Ya fuera número, ya fuera constante; no estaba.



El fuego cercano, de tal sorpresa se extinguía.
En hielo, la pizarra se volvía.
Y del hielo, el bloque de colores surgía.
De los colores surgía la respuesta.
La respuesta a la que eramos ciegos.

En vidrio se tornaba la carne, en hielo se tornaba el vidrio.
En los huesos se clavaba el frío, dejando astillas de la carne.
De numerosos horrores jamás vistos y por ver, este era el peor.
En la caldera, Dr. E. buscaba, de carbón el sustituto.
De carbón la madera, un abrigo o un reporte han de servir.
De abrigo el calor ha de servir.

Y entre los lamentos, caía a pedazos D.
Los pedazos de D, en bloque se convertían.
En un bloque rojo, rojo de hielo se volvían.
Entre los bloques, el hielo se convertía en lamentos.

Dr. E. de la muerte conocía, al menos cien caras
Dr. D. de la muerte conocía, al menos mil caras.
Y yo, de la muerte conocía, al menos una.
Cara que a mi iris entraba, se plantaba en el reflejo
del reflejo, del reflejo del hielo colgando de mí.

El hielo colgaba ya, de todos salvo de E. Y E. no podía
no podía, de su abrigo salir.

En mis venas, al fin, el hielo entraba.
Se convertía en sangre y la sangre en él.
Tenía un sabor amargo en mis venas.
Y en mi corazón, el frío no entraba.
de mi corazón, el hielo huía.
De mis ojos, la luz huía.
Y de mi mente, la respuesta era prisionera.
Con mi hielo, en el piso escribía
aquello que fuera número, fuera constante o fuera ecuación;
fuera mi misma vida en morse.

Y el latir de mi corazón se pausaba, con trozos, del hielo que era mi sangre.
De mi sangre el hielo ya no estaba hecho.
Ahora mi sangre era el hielo y el hielo era todo a nuestro alrededor.

Y a lo lejos veía a Dr. E. con hielo entre sus manos
mientras la luz de mí y el fuego del caldero, huían.


domingo, 23 de octubre de 2016

Sommer ist neben und gerade kommen.

Haven't thought about life for a while, even less about mine.
Did I see through it?
Was I too worried about the future that I left the present into the tide, so I can never recover it?
Did I thought about the consecuences of staying out of my own life? Not getting anything beacuse I don't really need to, and I can only do what I need to.
Am I condeemed to stay looking for someone different each time? Can't I just take someone who has already been in my life without worrying about the things I did or I didn't do. Just trying to forget the things that made me leave.

The confusion, the parts being disperssed into a sea of thoughts.
Who is the really one I want? I don't know, I don't even want to know.
I wonder if after all this time, things can still change. But, well, even if things change, there's nothing much to keep after I go.

Is this whole thing of going to another country just a call to my self to get mature?
Maybe. Maybe I pulled myself into this so I can cut my self off from the comfort circle. A whole new process.

It's time to begin a new life, isn't it?
I've got to make sacrifices, but they will worth it.

jueves, 2 de junio de 2016

Los hombres grises.

Ellos nos miran.
Están en todos lados.
¿Qué es lo que quieren?
Rondan por las calles con sus trajes, sus portafolios y sus cigarrillos. Nunca te miran a los ojos. Sólo te dejan ver tu propio reflejo en sus gafas oscuras.
Después se desvanecen en el aire, como si jamás hubiesen estado ahí.

Los he visto más de una vez, pero jamás me he acercado a uno.
No les tengo miedo, de hecho me he aventurado a seguirlos, pero todos se alejan de mí, como si fuera yo el que les diera miedo.

Lleva sucediendome ya más de un año y empieza a crispar mis nervios, cada vez que veo uno de esos hombres grises puedo sentir como si hubiera cien más observandome. No obstante, sé que por más que los extraños individuos me rodeen, no se atreverán a acercarse, a pesar de que aún no comprendo el por qué.

lunes, 7 de marzo de 2016

Miradas (Lo que pasa cuando sucede)


Podía sentir su lento respirar mover el aire alrededor mío, podía sentir el peso de su mirada en mí; siempre aplastante pero cálida.


En esos momentos podía sentir como me engullía el sonido de sus palabras, mientras el resto del mundo se deshacía a los costados y se reconstruía bajo nosotros. Las sensaciones más extrañas e indescriptibles se apoderaban de la situación.

Vehemente se levantaban las esperanzas que hace tanto se habían hecho polvo.
Ya no habían más límites, se había consumado el acto que tanto se había esperado; el cruce de las miradas jamás había sido tan perfecto.

Sin embargo la melodía se caía a pedazos mientras avanzaba la sinfonía; las palabras tenían un sentido distópico que perturbaba la realidad. Realidad que ya no se podía llamar real.

Sólo ilusiones y delirios, malentendidos enredados que daban pie a infortunadas confusiones. Todo lo que se divisaba a lo lejos era sólo la imagen de los miles de recuerdos pasando uno a uno frente a mí. Sonrisas que dejaban de tener sentido, imágenes mentales que se tornaban en contra mía sólo para recordarme lo que se había acabado, todas burlándose abiertamente de mí y de mi desgracia; incluso mi desgracia se burlaba de mí.

Podía sentir de un momento a otro como las olas de incertidumbre que me arrastraban a la orilla de la soledad cambiaban rumbo hacia los peñascos escabrosos de la locura. La marea se convertía en un torbellino que daba vueltas, amenazando en arrojarme a cualquier lado, no podía hacer más. Estaba a la deriva, sin remos ni vela.

Y sucedió. Caí en la suave arena. Pero no la tragué como la última vez.
La abracé con toda mi alma y la aprecié por existir, para dar reposo más que para dar exilio.

lunes, 27 de octubre de 2014

Ser niño.

Erase una vez un niño con anhelos y esperanzas, un niño que tenía un futuro por delante.
El niño empezó a crecer creyendo que todo sería felicidad en la vida.
Y el niño terminó de crecer con esa idea.
Incluso cuando nada era fácil ni feliz él creía que sí.
Y el niño jamás dejó de ser niño, ni siquiera cuando aparecieron canas en su cabello.
Y el niño murió con esa idea.

viernes, 17 de octubre de 2014

Despertando un ratito....

Aqui de nuevo Yael Atletl les viene a decir algo interesante en parte y útil mucho más.
Sí eres alumno de alguna institución de BUAP (Estoy escribiendo esto especialmente para ellos, aunque puede ser interesante para alguna que otra persona fuera de) lo más probable es que necesites el nuevo escudo de Buap para integrarlo a algún trabajo. Y si quieres ser más profesional, aquí te dejo una serie de reglas a seguir, basándose en los estándares que dicta la Buap.

Tipografía


Lo primero el "tipo de letra" es Source Sans Pro. Esta pequeña fuente incluye una gran cantidad de subtipos, los cuales se usan así:


Escudo

El escudo es una cuestión un poquito más compleja.
Aquí depende de dónde queramos usarlo y de que tamaño quieres que sea.

Y es que cada emblema tiene diferencias poco notorias, pero elementales a la hora de imprimir, en este caso la versión grande incluye todas las líneas del escudo, pero el de formato pequeño omite las líneas y detalles.  Otra es la diferencia entre el formato negativo y el positivo, en el positivo todo está hecho de líneas y sólo el fénix tiene relleno, mientras que en el formato negativo se podría decir que tanto el fénix como Atenea están "rellenos" de color blanco, además que ciertas zonas cambian las líneas por vacíos.

>Colores 

Para la versión en positivo sólo se pueden usar estas combinaciones de colores, además del blanco y negro:



Mientras que para la versión en negativo sólo se pueden usar estos colores:


(Si alguien recuerda las bolsitas que nos dieron para el Rally de bienvenida, hay unas bolsas que no respetan estas reglas y... no se ve muy bien ahora...)

>Escudo etiqueta. 


Esta versión del escudo resulta ser el escudo encerrado en un circulo, puede parecer fácil, pero hay una regla, el excedente del círculo debe ser igual a la mitad del círculo que contiene el título de la universidad, algo demasiado exigente.  (No encontré ningún archivo descargable)



Usos incorrectos


Aquí se pueden ver unos ejemplos de como NO usar el escudo, 

Primero, se prohíbe usar combinaciones de colores que no estén aceptadas o usar el formato positivo en un color de fondo negativo. Es como poner negro con negro, o sea, no combina, queda mal o simplemente no se ve.



Y en segundo lugar... no se permite modificar los elementos del escudo... ninguno.
No, nada. NADA. (Menos aplastarlo tan vilmente como se muestra en la imagen)


Escudo y logotipo

Ahora viene otra cuestión, que es la combinación del logotipo de BUAP y el escudo.

Separación


La separación que deben tener los elementos es más.... detallada...
Y debido a que no podemos simplemente encimar todo o ponerlo junto, es necesario.

"Vertical. La separación entre el escudo y la firma BUAP es el mismo espacio existente entre las dos circunferencias, como puede observarse en el esquema. El tamaño de la firma BUAP se determina considerando el diámetro de la circunferencia interior."
 
"Horizontal La separación entre el escudo y la firma BUAP en la versión horizontal, se determina de la distancia existente entre el límite del listón y la primera circunferencia, como puede observarse en el esquema. El tamaño de la firma BUAP en este caso, es el mismo del diámetro de la circunferencia exterior."
De cualquier modo, esto solo lo necesitas si piensas hacer tu propio diseño del escudo y no tienes los elementos en tu computadora, ya que las imagenes con sus respectivas separaciones las puedes descargar:

Escudo y logotipo positivo




Escudo y logotipo negativo



Y para las etiquetas...



Descargar formato de etiquetas.

Imagenes de www.buap.mx 
Esta entrada es de carácter informativo.
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla tiene todos los derechos sobre los logotipos e información contenida en esta entrada.



El mundo de Sofía.


El mundo de sofía: Pelicula extensa sobre la filosofía, el renacimiento y otras cuestiones, en español, griego, latín, inglés, francés, danés e italiano...
Muy bonita en cualquier caso :)

Aunque me han dejado ver esta película en filosofía, he de admitir que también te instruye en historia del algún modo.

La película en sí, podría ser considerada una idea descabellada y un sinsentido de hechos, pero uno que ya está acostumbrado a esta clase de cosas se da cuenta que en realidad es una excelente manera de hacer ver la filosofía a lo largo de la historia, desde su nacimiento en Atenas, Grecia, en manos de filósofos como sócrates y platón; continuando en la edad media, edad en la que se da la peste negra; pasando por el renacimiento, donde se buscó retomar la reflexión que llevaban a cabo los antiguos griegos, pasando por nuevas ideas, nuevas reflexiones y concepciones del mundo. En la película hay una escena donde se reúne el renacimiento en las diversas naciones de europa sin estar en un sitio en concreto, sólo que puede causar confusiones, ya que en esta escena se dicen cosas tanto en español como en inglés, francés e italiano. Se ve a Shakespeare, Da Vinci, Miguel Ángel, Nicolás Copérnico, entre otros en esta escena.


Más adelante se irían a la Revolución francesa, el evento originado por las ideas de la ilustración y regido por el lema: "Liberté, égalité, fraternité" (LIbertad, igualdad, fraternidad) que a pesar de ser el primer movimiento social en el que el pueblo tuvo éxito al derrocar al gobernante, fue un evento muy violento, donde se consideró a todo aquel que tuviese ideas diferentes, enemigo de la revolución y al ser enemigo de la revolución el castigo era la muerte.  Se hace poco énfasis en la presencia de Rousseau y Voltaire en francia, pero hace mención de Robespierre y su idea del gobierno del Terror.

Después las eras irían más rápido, llegando a la revolución Rusa.
Y durante el transcurso de la película se veían a varios filósofos y pensadores además de dotados en las artes y ciencias.



Y ahora me tenéis aquí, escuchando cantos gregorianos.

martes, 16 de septiembre de 2014

Diálogos.

-Dígame que ha sido de vuestro destino.
-Un completo desastre, una calamidad impetuosa y de extensa área.
 -¿Podría contarme el contexto de su problema y anexar más detalles?
 -Pues, en este caso el problema se anexa a mi vida, se desglosa en varias incertidumbres y termina  generalizándose en una persona.
 -¿Que ha pasado señor?  ¿Este problema puede afectar vuestra psiquis?
- Mi psiquis está afectada, decayó en profunda falta de cordura y empezó a declinar hacia el masoquismo emocional puro.

No estás.

Llega el día que esperaba,
que a mi lado estuvieses.
Y no estás.

Sucede el espectáculo
que ver a tu lado ansiaba.
Y no estás.

Durante breves segundos,
eternos pasaríamos.
Pero no estás.

Y de mis penas sabes
y observas tú.
Pero no estás.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Amor sin verse

Por: Yael Atletl Bueno Rojas

Era como aquella mañana de otoño el la que sabía que moriría, una mañana que sucedería algún día. Pero no, no era la misma mañana aterradora e inevitable, esta mañana era diferente, algo en su cálido tono poco común anunciaba una buena noticia, un cambio positivo.
Y ahí estaba yo, parado en el jardín junto a mi árbol favorito, esperando a alguien, no sabía a quién, pero sabía que estaba esperando.
Este sueño era distinto, no era seco, frío e insonoro, a diferencia de la mayoría de mis sueños.
Se nubló mi vista y al despejarse vi por primera vez su rostro; no lo creía, era tan hermosa que quedé perplejo dentro de mi propia mente. Ella era tan hermosa e indescriptible, ni siquiera podía pensar de donde había salido tal belleza. Ahora mi impaciencia torturaba a mi mente. No quería saber más, preferí vivir el día en lugar de verlo acontecer.
Desperté como todas las mañanas, sabiendo gran parte de lo que me sucedería en el día, pero sin saber cómo, así que me levanté, me vestí, desayuné y fui directo para la escuela.
Entré a mi salón y tome las clases habituales, pasaron los primeros cuatro módulos y no la vi.Aún conservaba la esperanza de verla.
El receso fue la oportunidad perfecta para buscarla, caminé por cada sitio de la escuela, vigilando los más transitados; noté que todos me veían de forma extraña, como si estuviese loco, no me importó en lo absoluto.
Pronto me vi cansado y sin querer me paré a un lado de mi árbol favorito en medio del jardín de la escuela, cuando noté lo que sucedía eche una ligera carcajada y seguí buscando.
Pasó un buen rato después de que tocaran para entrar a clases y no había noticia alguna de ella, todo era vacío, aburrido y sin sentido para mí, sabía que la vería, pero la impaciencia es letal.
Repentinamente, la noticia más inusual posible, nos íbamos de visita a una escuela cercana por una exposición que haría. El recorrido fue eterno para una mente tan torturada como la mía. Cuando entre, alguien tocó mi hombro, era ella, No tuve tiempo de asimilar nuestra primera visualización cuando ella sonrió y me dijo:

-Te he estado esperando todo el día.

martes, 2 de septiembre de 2014

Surrealismo Digital

Bueno, esta vez escribo para compartir lo que podría ser considerado parte de la corriente vanguardista del surrealismo, pero en este caso del mundo digital.
Se trata de todo un canal, donde algunos videos podrían ser clasificados como: tenebrosos, escalofriantes o raros. Pero la verdad es que estos videos son una forma de expresión surrealista en el mundo multimedia.

Invito a ver algo de estos videos, que si no son obras de arte, por lo menos te entretendrán con su rareza.

El video se encuentra en el canal de Cyriak donde hay más videos de este tipo, unos más surrealistas que otros. Y otros más perturbadores que otros.

Pero, ¿Qué acaso todo tiene que ser perturbador en su canal? La respuesta es no.


También ha realizado videos musicales para ciertas bandas. En su canal tiene una lista de reproducción con los videos músicales. 

domingo, 24 de agosto de 2014

Letras sobre letras.

Plan sobre plan, idea sobre idea, cada cosa fuera de lugar que se reordena sin que me dé cuenta y cada cosa que se sale de sitio a cada diez minutos y regresa sólo cuando me fijo a verla.
Asi son mis ideas. No tienen orden, no tienen sentido ni figura.
Sólo son ideas esparcidas. Que terminan en fragmentos de texto que después se acomodan unos tras otros, buscando la parte del texto que les corresponde.
No hay gran mágia. Aunque para mi es un completo misterio.

Uno escribe sin ver siquiera. No lo necesita más. Las faltas ortográficas se hacen cada vez más molestas y uno no puede dejarlas de ver.
Y ya no hablo de lo mismo. Idea cortada, ¿no lo habíamos mencionado ya?
Pero qué más dá. Aún así puedo recordar de qué hablábamos.
Ahora imaginemos que la mente humana es un librero.
Pongo las ideas en este librero. Y llegan nuevas sin que me dé cuenta, ni siquiera las veo pasar. De repente ya están allí.

Pero tampoco importa tanto.

El problema llega a la hora de elaborar un escrito. Cuando todas las ideas buscan salir al mismo tiempo, chocan unas contra otras como si fuesen aves perdidas. Cayendo y dejando el estruendo del choque. Totalmente opuestas, pero han colisionado.
Se mezclan a veces. A veces se matan entre ellas. Pero cuando una idea llega al papel, en ese momento está a punto de hacerse la magia que tanto me intriga. Las ideas contrarias saben que ya no tienen lugar en el papel y se retiran a sus nidos. Vuelven a los estantes, dejando espacios vacíos en donde irán nuevas ideas.

Entonces las demás ideas tienen luz verde para salir a flote, buscando cada una su lugar, viendo de arriba para abajo y buscando  quién va antes y  quién va después de ella.

Muchas ideas chocan entre sí, hiriéndose y cayendo hasta su muerte o hasta otra repisa, en la que esperarán una oportunidad para curarse y salir a flote nuevamente.

Cuando han encontrado su orden, esperan el llamado al que atenderán enseguida.
Esperan a estar involucradas en un párrafo. Y cuando la mente va a escribir el párrafo, la idea emprende el vuelo majestuosamente, como un ave surcando los cielos, hacia el papel. Todo eso sin que lo veamos realmente.

Pero una vez que lees el resultado de tu obra te das cuenta de cuantas ideas han surgido, han muerto y han triunfado, buscando salir a la luz.

miércoles, 20 de agosto de 2014

A partir de esta etapa...

Escribiré cuanto pueda, sobre mi vida, sobre lo que me ocurre. Pero no todo. Contaré que el tiempo me ha estado pasando lento por encima, nada va como antes, necesito el movimiento de antes, esa preocupación que no me dejaba hacer nada. Con tanto tiempo y sin poder usarlo... Que ironía.

domingo, 17 de agosto de 2014

El humano es el único que razona?

Ponemos de manera hipotética, que se hacen los mismos experimentos de prueba y error con humanos, ratones y un millón de animales. Cada animal tomará cierto tiempo para aprender qué está bien y qué no.
El humano es el primero en entenderlo. Pero eso no significa que los demás no razonen. Porque al fin y al cabo terminaran entendiendo. El humano sólo tiene la ventaja de poder aprender a pensar más rápido que los demás animales. Y sólo eso.
El ser humano sigue siendo nada más que un animal. Punto.

Las marionetas.

Hacemos lo que debemos al decir lo que decimos, al escribir lo que escribimos; es una orden que debemos cumplir sin fallar en ningún aspecto. Cada palabra viene de un lugar que no conocemos, pensamos que es nuestra mente la que escribe pero realmente hay algo que nos hace escribir...
 incluso fuera de lo vivido se hallan las causas más extrañas, lo que le da la vida a las palabras no solo son las marionetas llamadas escritores, sino los sentimientos que se incuban en cualquier objeto, suceso o sonido de la vida de este.

lunes, 28 de julio de 2014

Vino Tinto (III)

El ascensor era de un sólo sentido, abajo.
Descendí por el ascensor, el agua caía lentamente mientras bajaba, o mejor dicho el líquido.

Cuando el ascensor se detuvo, volví a encontrar nada más que oscuridad, el aire estaba limpio, sólo se notaba un ligero olor a encierro, pero sólo eso. 

La oscuridad era natural, es decir, se disipaba; pues cuando encendí mi lámpara de petróleo, pude ver más allá de 9 metros enfrente mio.
Pude al fin sentirme tranquilo. Me hallaba en un almacén de piezas mecánicas, el desorden reinaba, no era un caos, pero se notaba que algo había tirado algunas cajas al suelo y estas habían esparcido su contenido por el piso, nada que no se esperase de un sitio que fue abandonado por más de un siglo.

Había sólo tres puertas en el almacén, entré a la más cercana al ascensor y ahí encontré un pequeño taller donde se ensamblaban piezas y se hacían herramientas.  No había nada que pudiese ser usado debido al nivel de deterioro por el tiempo.

Abrí la segunda puerta de almacén. Oí pasos. El aire tenía su característico olor a azufre y no había escondite alguno. Corrí buscando un lugar donde él no me viera. Me escondí tras unas cajas, pero mi lámpara me delataría. La apagué.
La obscuridad reinó, mis ojos no lograban adaptarse a ese tipo de obscuridad.
Los pasos se acercaban, paso a paso yo sudaba más y más. El nerviosismo me mataría; mi corazón latía más rápido que el de una rata y casi me desmayo…
Pero mis ojos pudieron ver al fin. No por haberse acostumbrado a las tinieblas sino porque él prendió una antorcha. Y fue entonces que lo vi.
Era horrible, su brazo derecho estaba mutilado, la parte faltante había sido reemplazada por un hacha antigua, su otro brazo estaba cocido como si estuviese hecho de remiendos y al final de este había una pezuña de cerdo.
Su rostro era  una deformidad  no tenía labios, la mitad en su cara estaba cosida por lo que no tenía ojo izquierdo. Era calvo y vestía una especie de toga corta color café.
Tenía músculos enormes, pero todo su cuerpo se encontraba parchado, piel de cerdo y humana en varias tonalidades lo conformaban. Un auténtico Frankenstein.
El almacén se inundó súbitamente, todo empezó a flotar sobre el líquido, incluso las herramientas de metal. La expresión en el rostro de esta criatura cambió drásticamente a un estado de alarma y este se echó a correr. Lo seguí sin dudar en lo mínimo, recé por que no me descubriera. Entonces me fijé en que él no tenía orejas, no me oía en lo mínimo.

Entró al taller y se dirigió hacia una pared, lo vi tratar de abrir una pequeña puerta de madera que estaba detrás de unas cajas. En un acto de desesperación rompió la puerta con su hacha y entró despavorido.
Lo seguí a prisa. Entramos a una cueva alumbrada con antorchas. Había una corriente de viento que se notaba bastante, aire del exterior.
Habíamos estado corriendo en la cueva por al menos un minuto cuando la criatura volteó.
Y cuando la criatura me vio se detuvo en seco y yo también. Su expresión se tornó iracunda y caminó hacia mí, con su hacha en alto.

Yo no había movido un músculo siquiera cuando resonaron pasos en las cavernas, rápidos, pero que hacían retumbar el piso. Y al sentirlos, la criatura nuevamente volteó y corrió, incluso más rápido que antes. Hice lo mismo de inmediato. Pronto llegamos a una especie de desagüe antiguo.
La criatura extraña trató de escalar alguna pared, pero su pezuña y su hacha se lo impedían.
Yo escalé rápidamente, encontrando una pequeña cornisa alta en la que pude sentarme. Gateé hasta dónde él y traté de ayudarlo a subir, pero fue inútil.


Pronto dejó de intentarlo. Los pasos se aproximaban cada vez más rápido, incluso yo comprendí cuál sería su destino.
Inmediatamente apareció una bestia, una especie de cangrejo de ocho patas que medía por lo menos metro y medio de alto.
La criatura blandió su hacha y asestó el primer golpe, pero aquella horripilante mezcla de cangrejo con araña no sufrió ni el más mínimo rasguño. La bestia contraatacó cortando con dos de sus patas las piernas de la criatura porcina, el líquido se entintaba en rojo, pero la criatura no se rendía; en un acto desesperado, utilizó su fuerza para levantarse con su pezuña y cortarle una pata a la araña. La bestia inmediatamente reemplazó su pata y la clavó en el pecho de aquel que me había guiado hasta aquí. Volteé hacia otro lado, no quería ver más sangre ya.
Entonces se escuchó un chillido agudo, el grito de un humano en el cuerpo de un cerdo. Su grito se asemejaba al quejido de un cerdo siendo asesinado y al mismo tiempo a una palabra humana: Sálvate.
Y entonces se detuvo. Volteé hacia donde se había librado la batalla y sólo se ví tripas flotando en sangre, mientras la araña se las comía. 

Junté todas mis fuerzas y corrí a la salida. Estaba cerrada.  La bestia no podía trepar las paredes, pero yo no podía salir. Sigo aquí y no me queda otra cosa más que dormir un rato... 

martes, 22 de julio de 2014

Hijo

Con las letras en sangre escritas
y de piel hechas las hojas,
un libro se ha de escribir a mi apellido.

Mas yo no lo haré
pues no tengo el poder,
que posee la mujer,
y no tengo las palabras
que solo el destino ha de saber.

-Yael Atletl Bueno Rojas